sábado, 4 de julio de 2026

Poema II

 Te vi,

la luz rota en la ventana,

el humo colgado en el aire,

y algo en vos que no pedía palabras.


No hubo promesas,

ni grandes gestos,

solo el roce breve

de tu mano en la mía,

y la urgencia de no dejarte ir.


Amar a veces es eso:

un trago amargo,

un silencio que quema,

y la certeza de que, aunque duela,

quiero estar aquí,

a tu lado, sin máscaras ni cuentos.


Porque en esta vida rara,

Vos sos la única verdad

que no quiero perder.

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