sábado, 10 de enero de 2026

ya entendí

ya entendí

que no fue un mal momento

ni el estrés

ni “no sos vos, soy yo”


fui yo


yo que creí

yo que no supe irme

cuando todavía podía hacerlo sin arrastrarme


te llevaste lo tuyo

pero también lo que era mío

mi calma

mi espejo

mis ganas de decir “estoy bien” sin mentir


me desarmaste con cuidado

como quien guarda algo que ya no va a usar

pero no quiere romper

por si acaso


yo me quedé

revisando mensajes viejos

como si en alguno

hubiera una pista

una grieta

una señal de advertencia


(no la había)


solo cariño

y palabras que hoy duelen

de tan vacías


no voy a escribirte

no porque no quiera

sino porque ya entendí

que no hay más

que decir

y lo poco que queda

me dolería a mí

mucho más que a vos


te fuiste


y yo

me quedé haciéndome preguntas

que vos

ya ni recordás haber provocado 

viernes, 9 de enero de 2026

me desperte tarde

 me desperte tarde.

otra vez.

la boca seca,

el telefono sin mensajes

y esa pregunta vieja

golpeando como resaca:

En qué momento se jodió todo?

vos estabas ahí.

en silencio.

haciendo café

como si el mundo no fuera

una deuda acumulada.

no soy un buen hombre

nunca lo fui.

me canso fácil,

prometo de más,

me escondo en el alcohol

cuando las cosas piden coraje.

te dije que te queria

sin mirarte.

eso tambien dice algo de mí.

pense en mi padre

en sus manos,

en cómo el amor

era siempre

llegar cansado

y quedarse igual.

no te ofrecí futuro.

apenas este día.

este cuerpo usado.

este intento.

si te quedás,

no va aser por esperanza.

va a ser porque entendés

que hay gente que ama así:

con lo que tiene,

con lo que falta,

y sin pedir permiso.

la noche abre su boca

 la noche abre su boca

y canta

no con palabras

sino con humo

y una nota larga

que nadie escribió.

estoy sentado en el borde

del pensamiento

escuchando

cómo el corazón

improvisa

sobre un ritmo roto.

todo vibra:

las botellas vacías,

los nombres que olvidé,

el amor

como un acorde suspendido

que nunca cae

donde debería.

no busco respuestas.

busco señal.

una grieta luminosa

en medio del ruido

donde el alma

pueda afinarse.

vos apareces

como aparece la melodia:

sin permiso,

sin explicación,

salvando el silencio

por un instante.

el tiempo se desarma.

el cuerpo escucha.

algo antiguo despierta

y recuerda

que vivir

es tocar

aunque la mano tiemble.

la canción termina.

no importa.

el eco sigue trabajando

en la sangre.

y eso

-hermano-

es suficiente verdad

para esta noche.

sábado, 3 de enero de 2026

Te pienso sin urgencia

Te pienso sin urgencia,

como se piensa lo que no duele,

lo que simplemente está,

como el sol filtrándose por la ventana.


No necesito decir tu nombre,

estás en las cosas pequeñas:

en la taza tibia,

en la forma en que el silencio me abraza.


A veces me basta imaginar tu risa

para que el día se incline un poco hacia la belleza.

No quiero prometerte nada,

ni pedirte que te quedes.


Solo quiero esto:

mirarte sin razón,

tenerte sin ataduras,

cuidarte sin miedo.


Porque hay amores que no necesitan ruido,

ni fuegos artificiales.

Hay amores que se parecen a ti:

luz serena,

pan recién hecho,

cielo sin nubes.


Y yo,

yo solo quiero

seguir escribiéndote

aunque no estés.

viernes, 2 de enero de 2026

Anoche Pensé

anoche pensé

que no iba a despertar.

no fue una gran idea,

solo una posibilidad cómoda

como dejar caer las llaves

y no agacharse.

me duele el cuerpo

de no ir a ningún lado.

me duelen los años

mal gastados

en bares donde nadie

me esperaba de verdad.

vos dormías.

respirabas

como si el mundo

todavia tuviera sentido.

eso me dio bronca.

eso me dio miedo.

no sé amar

sin arruinar algo.

cuando se pone serio

me escondo.

cuando es simple

desconfío.

siempre llego tarde

a mi propia vida.

quise decirte

"quedate",

pero sonó a trampa.

quise decirte

"te amo"

pero no tengo pruebas

pense en irme.

pense en quedarme

por cansancio.

pense en nada

y en todo

al mismo tiempo.

si mañana no estoy,

no es tragedia.

es continuidad.

y si me quedo,

no esperes redención.

apenas este hombre

mal hecho,

temblando

frente a una taza de cafe frío

tratando -sin talento-

de no perderte 

otra vez.

sábado, 13 de diciembre de 2025

no se nada de ti

 no se nada de ti.

ni siquiera lo suficiente

como para mentirte bien


el día empezó mal,

como casi todos.

cafe aguado.

una camisa que aun huele

a la noche anterior.

nadie dejó una nota.



no se nada de tí

y eso pesa mas

que saberlo todo.

el telefono no dice nada.

la bandeja de entrada

es un desierto educado.


afuera, un hombre discute

con su propia sombra.

un autobús pasa

sin detenerse.

la ciudad hace lo suyo:

sobrevivir sin testigos.


entro en un bar

antes de que sea una mala idea.

el primer trago baja

como una verdad simple:

no vas a volver

y tampoco hace falta

dramatizarlo.


no sé nada de tí,

pero aun guardo

tu foto en la pagina 60

de un libro de Paul Celan.


la gente habla de amor

como si fuera un plan.

yo lo recuerdo mas como un accidente

del que nadie quiere

hacerse cargo.


pago, salgo. camino.

la noche cae

sin entusiasmo.

no se nada de tí

y, sim embargo, 

todo el día

ha estado lleno

de tu ausencia.

hace días que no me lees



hace días que no me lees

y no paso nada grave.

el cafe sigue amargo

el vecino sigue fumando 

en la ventana de siempre

yo sigo perdiendo

monedas en el sofá


no escribí, para que volvieras

escribí porque el silencio

no paga el alquiler

y alguien tiene que hablar

aunque sea con la pared.


bukowski diria

que el amor es un perro cansado

que se sienta a esperar

aunque nadie abra la puerta.

carver, en cambio,

miraría la puerta cerrada

y serviria otro trago

sin decir nada.


yo hago lo que puedo:

miro el telefono

como si fuera un pozo,

meto la mano

saco nada.


hace dias que no me lees

tal vez nunca lo hacías

tal vez leer

era solo quedarte cerca

mientras yo fingia

que sabia decir algo.


mañana sacare la basura,

lavaré un plato,

escribiré otra línea

que no leeras.

eso también es una forma

de seguir vivo.

ya entendí

ya entendí que no fue un mal momento ni el estrés ni “no sos vos, soy yo” fui yo yo que creí yo que no supe irme cuando todavía podía hacerl...