es como si un pintor loco tirara su cuadro en mi cara y un compositor muerto tocara su música dentro de mi cabeza.
Quiero un beso que sea brutal sucio, desesperado, uno que me deje sin aliento y con la boca ardiendo.
Un beso de caballos salvajes corriendo sobre mi pecho, de galgos persiguiéndose en mi sangre, un beso que rompa el reloj y deje todo en pausa.
Tu lengua ardiendo contra la mía, iluminando todo como un maldito rayo.
Un beso dulce también porque alguien tiene que sostenerme cuando todo lo demás