sábado, 19 de julio de 2025

Después de lavar los platos

La radio sonaba baja.

Jazz, creo.

No lo sé, no le puse atención.

Estabas en la otra habitación

leyendo

o fingiendo que leías.


Yo lavaba los platos.

Tres vasos, dos platos,

el cuchillo con mango roto

que no quieres tirar.


El agua estaba tibia,

y por un momento

no pensé en nada.

Ni en la carta sin abrir,

ni en lo que dijiste anoche,

ni en ese silencio

que se cuela entre nosotros

como el vapor por la ventana.


Solo el agua,

la espuma,

y el sonido de un vaso limpio

dejado con cuidado

sobre la toalla.


Después me sequé las manos.

Apagué la luz.

Me quedé un momento en la cocina.

Solo un momento.

Escuchando cómo pasaba la noche

sin decirnos nada.

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