sábado, 19 de julio de 2025

Después de la tormenta

Tus manos, jardín de memorias,

solían rozar mi piel

como flores que despiertan

sin pedir permiso al sol.


Pero vino la tormenta,

la de adentro, la que arrasa

sin rayos ni relámpagos,

solo con silencios largos.


Y crecieron trepadoras

en los muros del olvido,

plantas sin nombre ni rumbo,

aferradas al vacío.


Hoy tus manos son distancia,

las flores, solo recuerdo.

La tormenta ya pasó…

pero aún llueve aquí dentro.

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