Ella removía el azúcar como si aún pudiera endulzar lo amargo. Él miraba por la ventana, contando los coches que pasaban para no contarle las verdades.
Cuando se levantaron, sus tazas quedaron casi llenas. Como ellos.
Cuando me besas es como si un pintor loco tirara su cuadro en mi cara y un compositor muerto tocara su música dentro de mi cabeza. Quier...
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