sábado, 19 de julio de 2025

El grito del abismo

 En la carne rota del mundo, mis manos sangran palabras que no quieren nacer. La oscuridad se enrosca como serpiente venenosa dentro del cráneo, devorando mi razón, vomitando un grito que no encuentra aire. Soy un cuerpo desgarrado, un espíritu en combustión, ardiendo sin fuego en el teatro de la locura. El vacío me devora, y yo, ciego y furioso, le lanzo mi último suspiro: una blasfemia hecha carne, un huracán de desesperación que destroza el silencio.

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