La poesía de nuestro amor
es como esos pasos apresurados
que se oyen
a altas horas de la quieta noche:
Desesperada y temerosa.
Distante…
Me arde la vida, este don que no pedí, que no sé sostener. La oculto durante el día, le hundo la frente en el agua, le apago el grito ...
Mientras haya poesía habrá amor, sin embargo Al revés no siempre funciona
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