las almohadas son el arco de entrada al disgregado océano del inconsciente. De carbon encarnizado calcinados pensamientos. Trémulos arboles que entonan pájaros a la hora de las sombras. Por los tejados, amarillo resbala el norte. Escapa el sur por los tejados. Somos mortales monosílabos opuestos al vocablo perdurable que es dios. No levantes mi camisa me avergüénzan mis costuras de y remiendos. Yo también estoy hecho de absurdos sueños.
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Me Arde La Vida
Me arde la vida, este don que no pedí, que no sé sostener. La oculto durante el día, le hundo la frente en el agua, le apago el grito ...
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no se nada de ti. ni siquiera lo suficiente como para mentirte bien el día empezó mal, como casi todos. cafe aguado. una camisa que aun hue...
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En todo poema existen sombras malabaristas oigamos pues en silencio su danza acariciemos pues con las pestañas la cálida luz de sus gestos...
No dejes que los remiendos pesen más que los sueños
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