tengo un sueño de caída
liviano
como sabana tendida
abierta por el viento
que esparce
a la hora atemporal
de la siesta
silencios
con mil acentos.
Ane tenía la piel suave, sí, pero no como dicen en los poemas baratos, sino como algo que no debería estar en ese sitio. demasiado limpia ...
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